El retablo de La Purísima.

Acerca de La Purísima - El retablo.

Forma parte de nuestro patrimonio local y fue restaurado por la Consejer�a de Cultura de nuestra regi�n castellano manchega. Pertenece a la primera mitad del siglo XVIII.

Procede del desaparecido convento de Las Justinianas de la Concepci�n, que estuvo situado en la plaza del Altozano.

El 22 de abril de 1702 se firm� el contrato de ejecuci�n del retablo con el maestro de escultura y ensamblaje Francisco Montllor, por siete mil quinientos reales de vell�n, con un tiempo de ejecuci�n de un a�o, a falta del dorado y la policrom�a, que se llevar�a a efecto, seg�n otro contrato de 1.708 , por los maestros doradores valencianos Antonio de Moya y Joseph Ychez, por la cantidad de 4.500 reales de vell�n.

virgen

Este retablo se desmont� y estuvo guardado en el taller de un carpintero de este barrio. Durante la Guerra Civil se destruy� el retablo barroco que exist�a en esta parroquia. Y en 1939 el carpintero que le hab�a guardado en su cueva-s�tano, le volvi� a montar adapt�ndolo ahora en el templo de La Pur�sima, sustituyendo al anterior.

Estil�sticamente pertenece a un barroco pleno (churrigueresco), seg�n los postulados establecidos a fines del siglo XVII por los Churriguera, con un estilo lleno de hojarasca, abundancia ornamental, movida planta y uso de columnas salom�nicas y est�pides, donde la propia arquitectura comparte espacio y formas con las esculturas y la pintura.

Consta de un fundamento o banco, con un cuerpo principal y un �tico. La planta es movida con ahuecamiento hacia el eje central en donde resalta el manifestador, enmarcado por sendas columnas salom�nicas.

retablo Sobre el plinto se levanta el cuerpo principal del retablo, en cuyo centro se sit�a la hornacina y a ambos lados sendas parejas de columnas salom�nicas con "zinco muchachos de cuerpo entero en cada columna enredados en los cogollos de talla, con diferentes posturas muy garvosos y de relieve entero" y en los extremos laterales unos adecuados est�pides. En los intercolumnios, en su dise�ooriginal, se situar�an las im�genes de talla de Santa Teresa y de San Lorenzo Justiniano, quequedaron actualmente en el remate .

El �tico forma un gran cuerpo en medio punto, en cuyo centro se sit�a un lienzo con marco de orejas con la representaci�n del Calvario, con sendas columnas salom�nicas.

En la clave superior del arco un flor�n colgante, que hoy es un simple elemento ornamental, pero en contrato se especificaba que habr�a de tener un "�ngel pendiente con una corona de laurel, una espada en la mano y en la otra una mata de olivo".

Este es el �nico retablo barroco y churrigueresco de envergadura que conserva hoy la ciudad de Albacete.

(Resumen de un texto elaborado por Luis Guillermo Garc�a-Sa�co Bel�ndez)